Decidir el nombre de algo es realmente difícil, sobre todo si eso se va a convertir en tu pequeño cuaderno de bitácora para plasmar todo lo que a esta cabecita se le vaya ocurriendo. Es difícil ponerle nombre a algo, por eso nuestros padres se desmiembran para elegir el nuestro cuando somos pequeños. En mi caso, los míos no se esforzaron mucho porque eligieron el mismo que el de mi padre, algo que sigue creando muchos problemas cuando llama alguien por teléfono y tu le tienes que responder: "¿padre o hijo?". Qué coño va a saber la persona al otro lado del teléfono que hay dos personas en la misma casa, en las mismas paredes, viviendo con el mismo nombre. Por ese motivo he decido esperar hasta elegir el nombre adecuado para el blog en el que voy a publicar todo aquello que se me vaya ocurriendo, desde relatos ficticios hasta experiencias internas personales. A lo mejor hablo de alguna película o de algún libro que me haya impactado o simplemente me invento algo, para rellenar, como quién no quiere la cosa. Al fin y al cabo, dependerá de como, artísticamente hablando, esté de embriagado.
Pseudoarte o pseudoartista (aunque la Santa Real Inquisidora Academia de la lengua española me obligue a utilizar seudo- sin p, yo, que no soy académico y mucho menos santo, o quizás mis cojones, la dejo porque se ve tan bonita con el garabato en el título) sería, etimológicamente hablando, el falso arte o aquel artista que es muy falso, o sea, aquel que te la cuela doblada con alguna chapucilla de última hora. El arte de las masas, lo llaman algunos. El mal arte. Ni idea de qué es bueno o malo, si es simplemente lo estético, lo temático, lo instructivo que sea para quién lo lee. Ni putísima idea. Sin embargo, podríamos pensar que aunque tenga esa simpleza a primera vista puede que haya algo que ignoramos, quizás porque es desconocido o quizás porque se encuentra oculto, tapado por la gasa de la palabra, la que lo cura todo. También puede ser que me esté inventando tal chorrada que más de uno que conoce bien el mundo diga: "otro puto borracho más con un lápiz". Pero bueno, al fin y al cabo, esto de los blogs es como pequeños diarios personales donde pueden salir cosas muy interesantes, además de ser gratis y libre. Quizás debí llamarlo "Conversaciones de un borracho, artísticamente hablando". No se vayan a confundir. Pero bueno, esto me gusta más. Así que nada, a todo aquel que se quiera dar un pequeño paseo por aquí y relajarse un par de minutillos con mis cosas, simplemente puedo decir...
GRACIAS POR SU VISITA Y SERÁ BIEN RECIBIDO EN UN FUTURO QUE AQUÍ NO COBRAMOS NADA (POR AHORA) ;)

